RESUMEN
Para los deportistas la nutrición y la hidratación son muy importantes, pues se ven reflejadas
en su rendimiento en el momento de practicar actividades físicas. Sus necesidades energéticas son más grandes porque requieren cubrir el gasto y éste debe equilibrarse con mayor ingesta de vitaminas y minerales
debido al desgaste físico que implica el deporte. El agua es necesaria para que el organismo se mantenga
correctamente estructurado y en perfecto funcionamiento. Si no hay una buena hidratación antes, durante
y después de la práctica deportiva se ve afectada la composición corporal debido a la pérdida de agua por
medio de la respiración y sudoración, esto lleva al cuerpo a un estado de deshidratación, lo que puede tener
efectos negativos en la salud. La termorregulación y el equilibrio de líquidos son factores fundamentales en
el rendimiento deportivo, por lo que es necesaria una rehidratación inmediatamente después del ejercicio por
medio de bebidas con una composición específica que logran una rápida absorción de electrolitos, puesto que
sus necesidades electrolíticas aumentan y no pueden ser compensadas solamente con agua. Lo anterior se ve
condicionado por el tipo de deporte, su intensidad y duración, así como por la edad, sexo, composición corporal
y temperatura ambiental.
INTRODUCIÓN:
El deportista tiene como objetivo mejorar su
rendimiento y obtener mejores resultados. Para
alcanzar esta meta utiliza diferentes tácticas durante el entrenamiento, técnicas de recuperación
y apoyo nutricio. Sin embargo, durante la actividad física se producen cambios en la masa corporal como consecuencia de la pérdida de agua por
medio de la respiración y el sudor, lo que puede
alterar la homeostasis del volumen intra y extracelular del organismo. La dieta en la deportista afecta su salud, peso y composición corporal,
disponibilidad de sustratos, tiempo de recuperación post esfuerzo y su rendimiento. Por ejemplo,
la ingesta energética correcta para el deportista
le permite mantener el peso corporal apropiado
para el óptimo rendimiento físico y aumentar
los efectos del entrenamiento, pero también es
un componente esencial en el resto de las etapas que el deporte implica como la competición,
la recuperación y el descanso.
La deshidratación es otro elemento determinante en el declive
del rendimiento deportivo, en consecuencia, para
una rehidratación eficaz es necesario que tanto
el vaciado gástrico de los fluidos ingeridos como
la absorción en el duodeno se efectúen lo más rápido posible. Para reducir los efectos de la deshidratación y beneficiar los mecanismos involucrados en la defensa de la homeostasis a nivel intra
y extracelular, el deportista debe ingerir líquidos
antes de la competición para hacerle frente, durante ésta para conservar el volumen sanguíneo,
los sistemas cardiovascular y termorregulador
en óptimas condiciones y después para asegurar
una correcta reposición de los líquidos perdidos
durante el ejercicio. El suministro de carbohidratos después del esfuerzo físico provoca aumento
en la glucemia y la insulinemia que aseguran la
reposición de glucógeno muscular y hepático.
ECUACIONES PARA PREDECIR LA TASA METABOLICA EN REPOSO:
Instituto de Medicina, 2000:
Hombres= 662 – 9.53 + PA x [15.91 x masa corporal(kg) + 539.6 x talla(m)]
Mujeres= 354 – 6,91 + PA x [9,36 x body mass(kg) + 726 x height (m)]
PA (Actividad física):
- 1.0-1.39: Actividades sedentarias y diarias como caminar, tareas domésticas, etc.
- 1.4-1.56: Baja actividad, tareas diarias y 30-60 minutos/día de actividad moderada como caminar 5-7km/hora.
- 1.6-1.89: Activo y actividades diarias, más de 60 minutos/día de actividad moderada.
- 1.9-2.5: Muy activo, actividades diarias, con 60 minutos/día de actividad moderada; más de 60 minutos/día de actividad vigorosa o 120 minutos/día de actividad moderada
